Madrid, España 8 junio 2026.- Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente sumaron un nuevo capítulo bélico en alta mar. El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos confirmó que una de sus aeronaves de combate atacó y dejó varado a un buque petrolero en aguas internacionales del Golfo de Omán, luego de que este presuntamente intentara romper el cerco marítimo impuesto contra el régimen iraní.
La operación militar fue ejecutada por un caza F/A-18 Super Hornet, el cual despegó desde la plataforma del portaaviones USS Abraham Lincoln. De acuerdo con el reporte oficial del Pentágono, los pilotos norteamericanos emplearon municiones de alta precisión para neutralizar la sala de máquinas y la torre de observación de la embarcación comercial, identificada como M/T Marivex y que navegaba bajo la bandera de Palaos. La ofensiva se ordenó tras la negativa de los tripulantes del navío a acatar las órdenes de detención emitidas por las fuerzas navales de la Unión Americana.
Con el argumento de que el barco se dirigía a una terminal marítima en Irán violando las restricciones vigentes, el CENTCOM ratificó que el carguero civil ha quedado completamente fuera de operación y a la deriva, asegurando de forma tajante que el objetivo de frenar su avance hacia territorio persa fue cumplido con éxito.
Este percance se enmarca dentro de la estricta vigilancia naval establecida por la administración estadounidense desde el pasado 13 de abril. Desde la implementación del bloqueo, el ejército norteamericano ha inutilizado un total de siete embarcaciones que intentaron evadir el cerco y ha desviado la ruta de otros 134 navíos comerciales, permitiendo únicamente el libre tránsito de 42 embarcaciones que transportaban provisiones y ayuda humanitaria bajo supervisión internacional.
