LOS FANÁTICOS DE ARIANA GRANDE EN PÁNICO: PAUSA EN SU CARRERA CAUSA ALARMA

Harta del acoso sobre su extrema delgadez, la cantante le dirá adiós a los reflectores en cuanto termine sus actuales conciertos.

¡Paren todo, comadres! La mismísima Ariana Grande ya no aguanta la presión y decidió tirar la toalla temporalmente. Después del escandalazo por su drástico cambio físico con el estreno del videoclip «Petal», la diva del pop le dirá adiós a las cámaras para cuidar su paz mental.

Apenas arrancaba con todo el brillo de su tan esperado Eternal Sunshine Tour y las redes sociales ya estaban ardiendo. Y es que la fanaticada no paraba de hacerle zoom a sus fotos, soltando el veneno y mostrando una intensa preocupación por lo flaquita que se ve últimamente arriba del escenario.

Pero la que de plano encendió la mecha fue la actriz británica Jameela Jamil. La también activista, conocida por no tener pelos en la lengua, se le fue a la yugular al equipo de la cantante, asegurando que están lucrando descaradamente con una imagen súper dañina para la chaviza.

¡Agárrense! Jameela soltó en redes que la estrella pop «posiblemente se está muriendo frente a nosotros» y tachó a sus estilistas de irresponsables por embutirla en corsés que nomás resaltan los huesos con el puro afán de generar polémica barata y dar de qué hablar.

Claro que los fieles seguidores de la cantante se le fueron encima a Jameela como abejas al panal. A la actriz no le quedó de otra que borrar su letal comentario, aunque después salió a justificarse en sus historias diciendo que su bronca no era criticar el cuerpo ajeno, sino proteger a la juventud, rematando con un: «el silencio es complicidad».

Tras tremendo zafarrancho, el mánager de la intérprete corrió a soltar la sopa con la revista People. Confirmó que la estrella de la colita de caballo tomará un descanso definitivo de la vida pública en cuanto apague el último micrófono de su gira, pues ya está hasta el copete de que la escudriñen con lupa.

Para calmar las turbias aguas, su gente juró y perjuró que la artista goza de una salud envidiable y está cumpliendo al cien con sus millonarios shows. Por lo pronto, a la pobre estrella no le queda más que implorar que ya la dejen en paz y dejen de jugarle al doctor con su figura.