2030, “¡QUIERO Y TENGO CON QUE!”, MANUEL HUERTA

Por Edgar Hernández*

 @LineaCaliente

 Fue una charla atrás de un cafecito – “¡de Naolinco, por supuesto!”- en donde reconoció: “No tengo diálogo con Rocío Nahle salvo una vez que me llamó a principios de año tras el accidente de mi hija Libertad”; que “¡hasta ahorita! no pienso migrar con los naranjas”, y que “lo que Veracruz necesita en estos momentos es un gobierno, no un gobernador”.

Lamenta que en la construcción de la Cuarta Transformación “algunos hayan perdido el rumbo” ante lo cual se impone la unidad y que alberga serias dudas y temores electorales “ya que veo con mucha reserva el 2027” ante la división de Morena.

¿Ha dialogado con Dante?

“Si. Nos conocemos desde que fue gobernador su jefe Gutiérrez Barrios”

¿Le gustaría ser gobernador en 2030?

“¿A quien no le gustaría gobernar su tierra por la cual yo he trabajado desde muy joven en la calle, en la adversidad, en la lucha, en los avatares de la pobreza? ¡Claro que quiero y puedo!”.

¿Tiene con qué?

 “Bueno, debo recordarle que cuando contendí para la candidatura al gobierno en 2024, vía encuestas, alcancé la más alta votación ganando la preferencia en Veracruz a la hoy presidenta Claudia Sheinbaum y a la también en aquel entonces aspirante Rocío Nahle.

¿Entonces, por qué no fue usted el candidato, acaso le ordenó López Obrador bajarse?

“No, no. Fue el género el que se impuso y había que respetar, como se respetó en Chiapas y Coahuila donde tocaba a las mujeres”.

¿Cómo ser candidato o futuro aspirante si arrastra usted la mala fama de ser violador de mujeres?, se le increpó.

“A ver, a ver -devolvió con extrema seriedad- legalmente no se comprobó la acusación y salí exonerado y en ese entramado quedó muy claro que atrás de todo estaba el Secretario de Gobierno, Eric Cisneros”.

¿Eso lo lastimó?

“Imagínese. Usted tiene familia como yo. Tengo hermanas. Tengo una hija, una familia y que salga a la luz pública una difamación de tal magnitud… pues duele”.

¿Nunca llevó una buena relación con el llamado atarantado Cuitláhuac García verdad?

Manuel Huerta Ladrón de Guevara, senador de la república, sólo sonríe y en voz baja acierta a “ya se le quedó ese apodo, ¿verdad?”, para luego asegurar que “yo siempre le hablé con la verdad y le hice ver cómo tras el aplastante triunfo ciudadano que lo llevó al poder, no había lugar para equivocaciones, distanciamientos y situaciones irregulares o de corrupción a la vista de la ciudadanía”.

¿Por qué se peleó y distanció con su gobernadora?, se le cuestionó tras una taza de café a conocido restaurante a donde llegó con puntualidad “¡a pesar del tráfico!”, vistiendo camisera blanca moteada y cuello gris, pantalón caqui y tenis de goma gris con blanco.

“Simplemente las cosas se dieron. Nahle llegó al gobierno, iniciamos el diálogo pero percibí un comportamiento diferente, nada parecido a nuestras repetidas charlas de la época cuando no teníamos nada… y eso no me gustó”.

¿Eso fue motivo de ruptura?

“No, solo de alejamiento. Estaba cierto que en esa dinámica de supeditación iba yo a quedar acomodado a su apetito, a su tutela, así como está el Secretario de Gobierno, Ricardo Ahued a quien nunca cumplirá la promesa, pero ahí lo tiene al lado”.

¿Luego vino el distanciamiento?

“Sí. Ya no gustaron mis declaraciones. Personeros me empezaron a atacar y todo fue el cuento de nunca acabar. Hace poco la vi, creo que el 3 de mayo en la protesta de nuestra dirigente, Ariadna Montiel y de lejos le grite ¡Tenemos que hablar!, ella asentó con la cabeza y no más”.

¿No le parece que Nahle se rodeó de mucha gente inútil como la de Protección Civil, la de Salud, el de Seguridad Pública, el de Turismo y Comercio, así como la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, que flota y se siente candidata a gobernadora en el 2030?

Huerta esquiva moviendo la cabeza:

“Bueno, de Rosa María solo me recuerda lo del Bienestar, pero mire, no iré más allá. Yo hago mi trabajo a nivel república y en la cámara alta soy reconocido y respetado. Me considero el mejor alumno del Senado de la Repúblico. Bajo mi responsabilidad con trabajo y diálogo hemos llegado a acuerdos importantes a nivel república e internacional. Atendemos temas políticos, incluso graves como la desaparición de poderes, presupuesto y gasto público, todo en beneficio de la república y, la verdad, no me han salido las cosas mal”.

¿Tanto como para llegar al relevo de la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado cuando concluya?   

“Respeto y quiero a la senadora Laura Itzel Castillo, hija de don Heberto Castillo. Vamos a ver qué pasa en agosto”.

¿Su padrino político es Adán Augusto?

“No. Desde luego que no”.

¿Entonces, lo apoya López Obrador?

“Digámoslo claro. Andrés es el padre del proyecto. Con él trabajamos codo a codo. Nos robaron la elección en 2006, en 2012 hubo fraudes en las mesas de votación y compra masiva de sufragios y en 2018 y 2024. Luego vino el hartazgo y la voluntad ciudadana que nos llevaron a donde ahora estamos. A mí me apoya la gente”.

¿Y si pierde?

“No voy a perder. Ha sido una lucha muy larga”.

¿Y si pierde?

“Seguiré trabajando por las causas ciudadanas hasta que las fuerzas cedan. Tengo 63 años y me siento bien”.

¿No se observa una buena relación de Nahle con la prensa veracruzana?

“Hay que reconocerlo a nivel nacional y estatal. Se perdió el objetivo. Se hostiliza a los medios y aparta el puente comunicación más importante con la ciudadanía. Vea usted el caso de la periodista de Nanchital, Roxana Berenice Guzmán como ha sido criminalizada tras su desaparición forzada”.

 Los veracruzanos queremos un gobierno honesto, ¿no?

“Queremos un gobierno para todos. Un gobierno que se maneje con transparencia y termine el nepotismo. Un gobierno estatal que esté en estrecha coordinación con el federal en los grandes temas de la economía, sociedad y justicia. Ello atenuará la criminalidad, los abusos de poder, la corrupción y el mal gobierno”.

¿Es usted peleonero?

“¡Solo me defiendo!”, justifica tras mostrar al reportero una fotografía de 1994 donde está en la calle jaloneándose con policías. “Iba la policía por mí y luché y luego corrí a una iglesia donde me refugie y mire -levanta la mano derecha en cuya “muñeca” se observa una enorme cicatriz-… y aquí sigo, en la lucha”.

¿Lo veo flaco en esa foto?

“Ja, ja, ja… ¡Si! De chamaco corría los 200 metros libres como atleta y ya como luchador de izquierda corrí huyendo de la represión… y ahí sí que nadie me alcanzaba ¡rompía récord!”.

¿Tiene miedo de que lo puedan matar?

“¿Quién no tiene miedo cuando recibes advertencias, quién no que esté en una lucha por el poder? ¿Quién que no viva desgracias como el accidente en donde casi pierde la vida mi hija Aurora Libertad, cuando se le fue de frente un tráiler sin frenos en la carretera a Cardel y pasé 40 días al lado de ella en el hospital del Seguro Social donde vi cuadros de tristeza y muerte?”

¿Qué más tiene qué decir?

“Solo irme, asienta tras levantarse de manera intempestiva. Voy a Minatitlán y ya sabe cómo está la carretera”.

¿Va a ir a Coatzacoalcos donde llega este fin la presidenta Sheinbaum?

“¡Si me invitan, si!”

 La entrevista concluye con una rápida fotografía, no sin antes advertir: “¡El 2030 no está tan lejos!

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo