Madrid, España. La tragedia marítima en el oeste de Filipinas se agrava. Las autoridades locales elevaron a 35 la cifra de muertos tras hallar 30 cadáveres en los restos del buque MV June Aster, siniestrado en aguas cercanas al municipio de Corón, en las islas Calamianes.
Más de 24 horas después de que se desatara el fuego, los equipos de rescate lograron acceder a la zona de camarotes de la clase económica, donde descubrieron los restos calcinados. La embarcación, propiedad de la empresa Atienza Inter-Island Ferries, transportaba a 134 personas (117 pasajeros y 17 tripulantes) con destino a Palawan, una de las regiones más turísticas del país.
Hasta el momento, solo 43 personas han sido rescatadas con vida, mientras que más de medio centenar de ocupantes permanecen desaparecidos, lo que mantiene en vilo a las labores de búsqueda.
El incendio comenzó a 1.2 millas náuticas (2.2 kilómetros) al noreste del barrio de Marcilla, en la isla Busuanga. La Guardia Costera y la Policía Nacional avanzan en el proceso de identificación de las víctimas, al tiempo que las autoridades marítimas abrieron una investigación para esclarecer las causas del siniestro, aún desconocidas. La desesperación de los familiares aumenta a medida que transcurren las horas críticas para localizar sobrevivientes.
