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RIELES QUE CONECTARON FRONTERA

Agencia Reforma

Monterrey, NL 19 septiembre 2026.- El primer tren llegó a Monterrey el 31 de agosto de 1882 con familias procedentes de los Dos Laredos, Lampazos y Villaldama. Recibido con fiesta, comunicó al norte del estado con Estados Unidos.

 Nacido con capital estadounidense para conectar con la frontera bajo una lógica de enclave agro-minero, no fue sino hasta 1888 que conectó con San Luis Potosí cuando se unió a Monterrey con el centro del País.

 Aquel primer convoy llegó a la Estación del Norte o Nacional (aproximadamente donde hoy es la hoy Estación Cuauhtémoc del Metro), construida en madera y reemplazada después por una de ladrillo. En 1887, Jerónimo Treviño y Emeterio de la Garza obtuvieron la concesión para construir la vía a Tampico, concluida en 1891.

 Para esta ruta, el arquitecto inglés Isaac S. Taylor diseñó un señero edificio victoriano de ladrillo y piedra de las canteras del Topo Chico terminado en 1896: la Estación del Golfo. Una tercera terminal, dedicada a la carga e itinerarios de mantenimiento en la zona de Fundidora, operaba con extensos patios de maniobras.

 El tren convirtió el norte de la Ciudad, históricamente agrícola o despoblado, en un acelerado corredor fabril. Las fábricas envolvieron las vías con espuelas particulares, siendo la Cervecería Cuauhtémoc el ejemplo más emblemático al abaratar la importación de cebada y botellas.

 Alrededor de los patios de la avenida Colón surgieron viviendas de alijadores y estibadores.

 La reserva de puestos mejor pagados para extranjeros detonó los primeros brotes de sindicalismo y activismo hacia 1890.

 El servicio de pasajeros se dividía en tres clases de diferentes precios y comodidades. La ciudad de Monterrey se volvió una gran estación de paso para miles de migrantes de San Luis Potosí, Zacatecas y Coahuila que buscaban empleo o partían hacia Texas.

 Aunque exentas de impuestos, las concesionarias transportaban tropas y correo.

 Tras la creación de Ferrocarriles Nacionales de México en 1908 y su nacionalización por Lázaro Cárdenas en 1937, la privatización de 1995-1997 canceló el servicio de pasajeros.

 Hoy, la Estación del Golfo sobrevive como Casa de la Cultura de Nuevo León y Museo del Ferrocarril.