El 11 de agosto de 2012 quedó grabado en letras de oro como la mayor gesta en la historia del futbol mexicano. En la catedral de Wembley, la Selección Olímpica de Luis Fernando Tena rompió pronósticos al vencer 2-1 a Brasil para conquistar la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Londres.
El equipo tricolor golpeó desde el arranque. A los 28 segundos, Oribe Peralta robó un balón en la salida y firmó el gol más rápido en finales olímpicas. Al minuto 75, el «Cepillo» martilló de cabeza un centro de Marco Fabián para sellar su doblete. Ni la baja por lesión de Giovani dos Santos ni la figura de Neymar frenaron el temple de un cuadro que aguantó el embate final tras el descuento de Hulk.
La hazaña de Wembley se mantiene en el altar más alto del balompié nacional como el testimonio de que México es capaz de tocar la gloria olímpica.
RECORDANDO EL ORO OLÍMPICO TRAS 14 AÑOS
