MANTIENE AUSTEN VIGENTE SU HECHIZO

Agencia Reforma

Monterrey, NL 25 octubre 2026.- La escritora británica Jane Austen mantiene intacto el hechizo de sus letras a pesar del paso del tiempo. Sus historias siguen cautivando a nuevas generaciones.

Prueba de ello es la nueva adaptación cinematográfica de Sensatez y sentimientos, que llegará este jueves 29 de octubre a las salas mexicanas.

Se trata de una coproducción entre Estados Unidos y Reino Unido, dirigida por la británica Georgia Oakley y protagonizada por Daisy Edgar-Jones y Esmé Creed-Miles como las hermanas Elinor y Marianne Dashwood.

La historia narra el infortunio de las mujeres de la familia Dashwood cuando muere el patriarca y pierden su estabilidad económica. Elinor y Marianne deben mudarse con su madre y su hermana menor a una casa de campo, bajo el cobijo de una pariente lejana.

Una de las versiones más célebres es la de Ang Lee, protagonizada por Emma Thompson (Elinor) y Kate Winslet (Marianne), estrenada en 1995 y ganadora del Óscar a Mejor Guion Adaptado.

De Sensatez y sentimientos también se han realizado varias miniseries y reinterpretaciones al estilo de Hollywood, como Material Girls (2006), con Hilary y Haylie Duff, y From Prada to Nada (2011), con Camilla Belle y Alexa Vega en los papeles principales.

La novela, de corte costumbrista y cuyo título original es Sense and Sensibility, marcó el debut literario de Jane Austen, quien la publicó bajo la firma «By a Lady» («Por una dama»).

Han pasado más de dos siglos desde su publicación, en 1811, pero Sensatez y sentimientos sigue conquistando lectores, al igual que otras obras de la autora, como Emma y Orgullo y prejuicio.

JANE AUSTEN: AUTORA AUTÉNTICA

Que las novelas de Jane Austen sigan despertando interés se debe a que abordan temas universales y profundamente humanos, afirma la guionista y crítica de cine Janett Juárez, quien leyó Orgullo y prejuicio y Sensatez y sentimientos durante la preparatoria.

«Jane Austen escribía mucho de sus vivencias y esa capacidad de observar, de vivir y de empatizar hace que sus novelas sean tan relevantes ahorita, porque se sienten reales, honestas y aplicables», señala.

«Y, curiosamente, aunque (sus historias) sí son muy representativas de su época, pues finalmente la sociedad sigue siendo la sociedad y ésta se va acoplando a las problemáticas actuales».

Antonio R. Ayala fue uno de los espectadores de una función privada de Sensatez y sentimientos, realizada en Cinépolis Galerías Monterrey. Al hombre de 47 años le sorprendió el entusiasmo del público.

«Parece increíble que 215 años después de haber sido escrita, siga causando tales reacciones y emociones: los presentes rieron y se emocionaron por varios momentos. ¡La misma Jane Austen jamás lo hubiera creído!», dijo, al destacar el amor y los lazos familiares entre los temas de la película.

«Me llama la atención cómo dos siglos después podrán cambiar las modas, las costumbres y todo lo demás, pero los sentimientos y las emociones humanas no cambian. Seguimos siendo humanos… o animales más avanzados».

A la proyección, realizada antes del estreno comercial de la cinta, acudieron lectores de EL NORTE e integrantes del Café Literario del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco) y de los círculos literarios Gabriela Riveros y Letras de Seda.

Fernanda Sánchez, de 20 años y cofundadora de Letras de Seda, conoció la obra de Austen gracias a su madre, Fátima, apasionada de los libros de la escritora británica.

«Es un reflejo de la sociedad, con temas muy interesantes de aquellas épocas. A mí en lo personal, este tema de cómo vivían las mujeres en esa época me llama mucho la atención», expresó.

«Me gusta la manera en que el amor ocurría en aquellos tiempos, cuando con el hecho de conocer a la persona en un ratito te enamorabas».

Para la crítica Juárez, una de las virtudes de las nuevas adaptaciones cinematográficas es que permiten acercar la literatura de Austen a públicos que quizá no han leído sus novelas.

«A veces el cine puede ser una puerta de entrada a la literatura y viceversa: de la literatura al cine. Cuando las artes se mezclan, combinan y se complementan, el resultado es muy interesante», agregó.

ENCANTAN HISTORIAS DE AMOR

Jane Austen es una autora recurrente en el cine porque sus historias guardan semejanzas con las chick flicks, subgénero cinematográfico centrado en el romance, la amistad entre mujeres o la búsqueda de identidad, afirmó Jesús Torres, ex catedrático del Tec de Monterrey y director de El Destierro (1976).

«Sus temas son muy parecidos: casi siempre es la mujer que se enamora de un hombre que la rechaza de alguna manera; y que son, como lo llamaríamos y con todo respeto a Jane Austen, que es una gran literata, un poquito (parecidas) a las chick flicks», dijo.

«Acaban siendo muy entretenidas y muy queridas, porque a la gente le gustan las historias de época, las de amor, que es un tema muy popular y socorrido en el pasado y en el presente».

Consideró que la industria cinematográfica vuelve constantemente a los clásicos literarios por la calidad de sus historias. Sin embargo, recomendó a los espectadores evitar las comparaciones directas entre los libros y sus versiones cinematográficas.

«Estos libros, los cuales llevan muchos días leer, al ser llevados al cine van a perder mucha información, porque es muy difícil realmente trasponer todas las ideas del libro, las características de sus personajes y los detalles, en una película que dura dos horas», señaló.

«Aunque hay algunos ejemplos de películas en los que se ha logrado bastante bien (la adaptación), la película palidece comparada con el libro».

Arthur de la Mora, integrante del Café Literario del Museo Marco, coincidió en que los temas de la literatura clásica conservan actualidad, aunque subrayó que el cine y los libros poseen lenguajes distintos.

«Siempre hay esta comparativa de si es mejor la película, o si el libro se adaptó fielmente, pero creo que son medios diferentes, que se complementan, pero no necesariamente la literatura te llevará al cine o viceversa», mencionó el hombre de 32 años.

Torres, por su parte, señaló que prefiere ver primero la película y después leer el libro, pues considera que así obtiene una experiencia más favorable.

OTROS CLÁSICOS EN EL CINE

Adaptaciones recientes de obras literarias:

«Frankenstein»

Dirigida por el mexicano Guillermo del Toro, está basada en la novela «Frankenstein o el moderno Prometeo», de Mary Shelley.

Publicada en 1818, narra la historia de Victor Frankenstein, un joven científico que consigue dar vida a una criatura mediante sus experimentos, pero termina rechazándola.

La obra plantea interrogantes sobre la ambición científica, la soledad, el abandono y la responsabilidad del ser humano frente a sus propias creaciones.

«Cumbres borrascosas»

Bajo la dirección de Emerald Fennell, ofrece una nueva versión del clásico de Emily Brontë, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi.

De 1847, la novela relata la tormentosa relación entre Catherine Earnshaw y Heathcliff, un amor marcado por las diferencias sociales, la obsesión y la venganza.

Ambientada en los páramos de Yorkshire, Inglaterra, la historia retrata las pasiones destructivas y los conflictos familiares que trascienden generaciones.

«¡La novia!»

Dirigida y escrita por Maggie Gyllenhaal, es una propuesta que reinventa «Frankenstein o el moderno Prometeo», de Mary Shelley.

La criatura, abandonada por su creador y rechazada por la sociedad, busca afecto y aceptación, pero su sufrimiento termina convirtiéndose en un deseo de venganza. La historia pone de manifiesto la soledad, los prejuicios y la responsabilidad moral.

«La Odisea»

La película de Christopher Nolan está protagonizada por Matt Damon y Anne Hathaway, a partir del poema épico de Homero del mismo nombre.

Atribuida al poeta griego del siglo VIII antes de Cristo, la obra cuenta el largo regreso de Odiseo, también llamado Ulises, a su hogar en Ítaca, después de la guerra de Troya. Durante 10 años enfrenta cíclopes, sirenas, hechiceras y la ira de los dioses, mientras su esposa Penélope espera su retorno.

La epopeya exalta la perseverancia, la astucia, la fidelidad y el deseo de volver a casa.