LOS HOMBRES TAMBIÉN NECESITAN CUIDAR SU SALUD

Agencia Reforma

Monterrey, NL 21 junio 2026.- Desde chicas, a las mujeres se les enseña a conocer su cuerpo, los cambios que tendrán conforme crezcan y a acudir con la ginecóloga para revisarse de forma periódica.

 Muchos hombres, por el contrario, suelen crecer creyendo que no necesitan atender su salud, lo que puede traer complicaciones que van desde disfunciones hasta cánceres.

 «Hay muchos temas relacionados con la salud del hombre que no se abordan», señala el urólogo Lauro Gómez, especialista en andrología, área dedicada a la salud sexual y reproductiva masculina.

 Checa hoy los aspectos principales de la salud sexual y reproductiva del hombre en sus etapas de vida.

PRIMEROS AÑOS

 Entre lo primero que revisan los médicos tras el nacimiento de un varón es si los testículos descienden de forma correcta, pues cuando no lo hacen, a largo plazo puede desarrollarse cáncer de testículo o una afectación en la fertilidad.

 Conforme crecen, los adolescentes deben recibir información sobre su cuerpo para que aprendan a explorarlo y detectar señales de alerta.

 «Hay dos problemas que se ven en jóvenes», señala el especialista Gómez. «La presencia de venas dilatadas en los testículos, causa frecuente de infertilidad, y la otra, el cáncer de testículo, que se ve en jóvenes entre los 15 y 35 años».

 Por eso es importante enseñarles a realizar una autoexploración testicular, dice, de forma semejante a como se les enseña a las mujeres la exploración mamaria.

 A los adolescentes es fundamental hablarles de enfermedades de transmisión sexual, que pueden ocasionar infertilidad, problemas prostáticos, deterioro inmunológico y riesgo de cáncer.

ETAPA REPRODUCTIVA

 La disfunción eréctil es una alerta temprana de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.

 «Aquellos hombres que empiezan a notar una falla en su capacidad eréctil sin modificar las causas que lo producen, están condenados, de cuatro a seis años después, a sufrir un infarto del corazón o una enfermedad cerebrovascular», indica Gómez.

 Esto pasa porque las arterias que irrigan el pene son mucho más pequeñas que las del corazón, por lo que el endurecimiento o taponamiento de éstas afecta el flujo sanguíneo hacia los genitales desde años antes.

 «Los embates que van sucediendo por la diabetes, y la arteriosclerosis por aumento de colesterol y triglicéridos, primero tapan los pequeños vasos», explica el médico. «Cuando se tapan los vasos en el área genital masculina, hace que la eyección no ocurra».

 Los problemas de infertilidad pueden ocurrir por diversas razones, como la inflamación de las venas en los testículos, infecciones, problemas hormonales, factores genéticos y estilo de vida.

 Un estudio clave es el seminograma, que evalúa cantidad y calidad de los espermatozoides.

HACIA LA MADUREZ

 La andropausia, conocida de forma clínica como hipogonadismo de inicio tardío, es una etapa natural del hombre en la que disminuye gradualmente la producción testosterona, a partir de los 40 a 50 años.

 «A medida que se envejece, va empezando una declinación de la producción de testosterona, y esto hace que empiece a ver un decaimiento en el aspecto físico, emocional y sexual en el hombre», dice Gómez.

 «Vamos disminuyendo nuestra estatura, perdemos un poco el volumen testicular, la próstata nos va creciendo, hay disminución de las erecciones».

 También puede haber sudoraciones, baja de energía, disminución de masa muscular, trastornos del sueño, tendencia a obesidad y pérdida de densidad ósea, lo que puede llevar a osteoporosis.

 Si el paciente reporta síntomas que interfieren con su vida, se pueden revisar sus niveles hormonales y considerar un tratamiento de reemplazo hormonal con testosterona.

 En esta etapa de la vida también comienza el crecimiento de la próstata, que ocasiona dificultades para orinar y debe ser monitoreado para atender complicaciones o desarrollo de tumores cancerosos.

 Una visita al urólogo a partir de esta edad es vital, más si hay antecedentes de cáncer en la familia.