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EL LEGADO INSURGENTE DE MONTERREY

Agencia Reforma

Monterrey, NL 16 septiembre 2026.- Las noticias del levantamiento de Miguel Hidalgo llegaron a Monterrey el 29 de octubre de 1810 tras la solicitud de auxilio del brigadier Félix María Calleja. El Gobernador Manuel de Santa María envió tropas a San Luis Potosí y comisionó al Capitán Juan Ignacio Ramón al sur de Nuevo León.

 Tras reunirse con el insurgente potosino Mariano Jiménez, Ramón se convenció de la causa e invitó al Gobernador a sumarse.

 Tras un consejo de guerra en el Valle del Pilón, Santa María licenció sus fuerzas para unirse al movimiento, y el 17 de enero de 1811 Monterrey se pronunció a favor de la Independencia. Ignacio Allende nombró mariscal a Santa María. Pero el militar Ignacio Elizondo, resentido con Allende por no otorgarle el rango de teniente general, conspiró con las autoridades realistas. Fingiéndose aliado, atrajo los insurgentes a las Norias de Baján y los emboscó el 21 de marzo de 1811.

 Santa María, Hidalgo, Allende, Aldama, Jiménez y Ramón fueron llevados a Chihuahua. El ex Gobernador fue fusilado por la espalda, acusado de traición, el 26 de junio de 1811.

 Tras meses de inestabilidad y rebeliones indígenas, la región se pacificó para 1813. Ya en el México independiente, Fray Servando Teresa de Mier organizó la legislatura local que sancionaría la primera Constitución estatal en 1825.

 Durante el Porfiriato, para conmemorar el centenario de la gesta, el Gobernador Bernardo Reyes impulsó en 1908 un monumento en el límite noroeste de la urbe (cruce de Madero y Pino Suárez).

 Diseñado por el arquitecto Alfredo Giles y edificado por Pedro Cabral, el Arco de la Independencia se levantó con cantera rosa y armadura interna de acero de Fundidora, incluyendo la leyenda: «A los que en cien años han venido defendiendo y elevando la nacionalidad mexicana».

 En la cumbre se colocó la «Alegoría de la Independencia» (popularmente «La Mona del Arco») y cuatro águilas en sus pilares, elaboradas en cobre laminado por la empresa W. H. Mullins & Co. en Salem, Ohio.

 Concluido bajo el Gobierno de José María Mier, se inauguró el 16 de septiembre de 1910 y fue restaurado en 2025. El monumento y la calle Juan Ignacio Ramón evocan el valioso papel del Nuevo Reino de León en la gesta insurgente.