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DESATA DEF LEPPARD EUFORIA EN EL PALACIO

Ciudad de México 19 octubre 2026.- La icónica banda Def Leppard rockeó este lunes ante 16 mil fans reunidos en el Palacio de los Deportes.

A las 21:00 horas de este lunes, el sonido de percusión más reconocible del rock, personificado en Rick Allen, comenzó a invadir, como un trueno, un Palacio de los Deportes abarrotado para disfrutar a Def Leppard, con 16 mil seguidores.

«Rejoice», de sus nuevos sencillos este año, hizo entrar en calor cuerpos, gargantas y pantallas de móvil, así como cabezas, en honor a la contribución de los británicos al llamado «hair metal».

«Muchas gracias, buenas noches, amigos», saludó en español joe Elliott, vocalista del quinteto de Sheffield.

Su histórico álbum Hysteria (1987), que cultivó fans por doquier, abona gran parte de su repertorio, y por ello «Animal», segunda pieza, fue recibida con mucho más entusiasmo que el tema previo.

«Let’s Get Rocked» siguió esa línea, de sonido intenso y retumbante, coreada a todo pulmón e impulsada por el bajo de Rick Savage y las guitarras de Phil Collen y Vivian Campbell, quien en agosto reveló que el cáncer volvió a su organismo y cuya decisión es combatirlo viviendo cada día al máximo, como lo hizo este lunes en México.

La banda cuenta con una discografía abundante pero no le hace el feo a las grandes canciones de otros colegas, y de sorpresa llegó su versión más gótica a «Personal Jesus», de Depeche Mode.

Alternando improvisaciones instrumentales, más adelante llegarían otros clásicos propios, siendo las más aclamadas «Rocket», «White Lightning», «Promises» y «Armageddon It».

Durante «Slang», los Leppard alargaron el tema de 1996 para darle tiempo a Elliott a bajar del escenario, darse un baño de público y rodear buena parte de la pista chocando su mano con muchas otras.

Varias veces elogió el frontman a la audiencia mexicana por su ruidosa entrega y calidez, y hasta comentó que siempre sugiere a otras bandas venir a conocer la experiencia en carne propia.

«Love Bites», «Rock of Ages» y «Photograph» fueron de lo más festejado por los asistentes, para cerrar el concierto, si bien faltaba más tela que cortar.

Elliott obsequió en el encore la balada «Two Steps Behind», sólo él y su guitarra acústica, y fue el preámbulo de la locura final, con «Hysteria» y «Pour Some Sugar on Me», que dejaron en éxtasis y afonía a todos, para despedirse a las 22:50.