CAFIASPIRINA DE SIETE PESOS LA COMPRA EL GOBIERNO A 40 PESOS ¿QUIÉN ESTÁ ATRÁS?

Por Edgar Hernández*

@LíneaCaliente

A Roció Nahle se le volteó “el chirrión por el palito”.

Tanto que censuró y exhibió como arma de defensa electoral presuntos problemas familiares de su adversario político Pepe Yunes para terminar siendo rehén de sus propios dichos.

Con un esposo, José Luis Peña Peña, bajo sospecha por presunta paternidad que involucra a la hija de un cacique de tierra caliente y un yerno Fernando Bilbao Arrieta denunciado en la mañanera por escandaloso enriquecimiento ilícito, se viene abajo el poco crédito que le quedaba ante la opinión pública nacional.

Aquí sí que cabe en la dama el viejo dicho de no escupir para arriba.

Y es que sin disponer la opinión pública de más elementos que el ruido mediático se entiende que tocaría al esposo ausente aclarar las revelaciones de sus millonarias propiedades y el destino de su fortuna en paraísos fiscales.

No así, su vida personal. Esa se la puede guardar ya que no es incumbencia de la opinión pública.

El caso del yerno.

Fernando Bilbao, que en los últimos años -desde que ganó el premio mayor al relacionarse y casarse con la hija de Nahle- ha sido exhibido por su enriquecimiento ilegal al amparo de la poderosa suegra.

Lo sucedido en el marco de la “Mañanera del Pueblo”, que más bien es de Sheinbaum, aun cuando lo bateó la propia presidenta, no es un tema menor.

Pruebas irrefutables, datos demoledores, evidencias públicas y nombres de responsables quedaron expuestos ante la opinión pública nacional, misma que por todos los medios se ha tratado de minimizar pero que revelan el entramado de los negocios bajo la sombrilla del poder.

Odioso para los protagonistas que les revivan la transa, pero ahí está, expuesta ante la ciudadanía, ante el pueblo bueno que “es el que manda”, según quien si manda, el Peje.

Fernando Bilbao, quien ya estaba en la mira por el huachicol fiscal, así como sospechosos tratos en la venta de medicamentos, provocó que el vaso se derramara tras nuevas revelaciones de operaciones bajo la mesa.

Contratos millonarios -que rebasaran los mil millones de pesos- para marzo del año pasado, obligaron a la propia Sheinbaum que ordenara se realizarán las investigaciones, así como la colusión empresarial delictiva con Aldo Díaz Pérez, a quien se le identificó como socio de Bilbao Arrieta.

Nada se hizo lo cual dio lugar a que el negocio siguiera adelante.

Fue como una patente de corso para que el IMSS entregara mil 134 millones de pesos a dos empresas que vendieron hasta en un 800% de sobreprecio.

Publica “Animal Político” que una simple aspirina cuyo costo oscila entre siete y once pesos fue vendida al gobierno en 40 pesos. Sostiene además que un medicamento para la diabetes fue vendido en mas de 2 mil pesos cada caja cuando el precio era de 120 pesos.

Los dueños de las empresas son socios de Fernando Bilbao, yerno de Nahle, por tanto, pregunta la reportera a Sheinbaum “¿Qué explicación le encontraría por estas adjudicaciones directas que suman mas de 700 contratos con sobreprecios?”

La respuesta fue que “¡No hay problema ¡que se investigue!.. yo no tengo información!”.

Vuelve a la cargada la comunicadora:

“Pero, Aldo Díaz Pérez, quien fue funcionario de SEGALMEX, la empresa de gobierno que fue defraudada con 15 mil millones de pesos es el socio del yerno”.

“No tengo información… sólo leí la nota”, responde muy incómoda la presidenta.

La reportera insiste:

“Revisiones en el Registro Público de Comercio dan cuenta que Aldo Díaz Pérez tiene distintas empresas, una de ellas es de su esposa María Teresa Caraveo, accionista de la empresa que ganó esos contratos y es justamente en 2020 cuando se ganaron esos contratos”.

Añade:

“Las otras dos empresas, junto con Aldo Bilbao, recibieron 100 millones de depósitos de otras para comercializar hidrocarburos justamente cuando Roció Nahle fue Secretaria de Energía…”

Y es justamente cuando es interrumpida abruptamente por la presidenta para decirle que “¡Quienes tengan interés en leer la nota en Animal Político pues que lo hagan!”.

“Pues las evidencias ahí están”, remata la periodista, tras insistir en para cuándo se verían los resultados de las denuncias ¿la siguiente semana?

“Pues, que lo revisen primero”, cierra el tema Sheinbaum.

La afirmación no sería suficiente.

Menos con el agregado que le puso posteriormente Nahle de que no conoce al socio del yerno ni los 700 contratos de adjudicación del IMSS.

 El fantasma de la sospecha, por tanto, sigue ahí presente como lo están los contratos de Dos Bocas, sus mansiones y el dinero bajo resguardo en paraísos fiscales.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo