TAPATÍO OBTIENE PREMIO VASO ROTO DE POESÍA JOVEN

Monterrey, NL 8 agosto 2026.- El poeta tapatío Luis Fernando Martínez Medina fue anunciado como ganador del Premio de Poesía Joven Vaso Roto de este año por su poemario Inventario de la materia blanca, en el que aborda la relación entre un padre que padece la enfermedad de Alzheimer y su hijo.

 El jurado estuvo integrado por las poetas Gisela Heffes y Lila Zemborain, cuyas obras han sido publicadas por la editorial mexico-española, y por el poeta regiomontano Renato Tinajero.

 De manera unánime, eligieron el libro de Martínez Medina entre 120 trabajos.

 «La obra destaca, entre otras cosas, por ser fiel a su propuesta, estableciendo desde el inicio una temperatura emocional que le da solidez», señalaron en el acta de dictaminación.

 Martínez Medina es el primer tapatío en obtener el galardón y el segundo mexicano. Rubén Esparza Arizpe, de Monterrey, consiguió este reconocimiento el año pasado por Los cuadernos del agua.

 Les preceden la chilena Emilia Pequeño Roessler y la española Edurne Batanero, quienes ganaron el premio por Notas para una cartografía de los fiordos e Infancia es una fruta, en las ediciones 2023 y 2024, respectiva mente.

 El certamen de Vaso Roto Ediciones está dirigido a jóvenes poetas de entre 18 y 28 años de Latinoamérica y España.

 El premio consiste en 4 mil euros y la publicación de la obra ganadora, que posteriormente es presentada en la Feria Internacional del Libro Monterrey.

‘MEMORIA EN LLAMAS’

 Alguna vez Anne Carson dijo que si la prosa era una casa, la poesía era el hombre que la cruzaba en llamas.

 A partir de esta frase, el joven poeta Luis Fernando elabora su propia definición de este arte.

 «La poesía siempre va a ser esta memoria en llamas, porque refleja cómo nosotros percibiremos algo; siempre la menciono como esta conversación del alma con la vida mediante el lenguaje», dijo en conferencia vía Zoom desde su hogar.

 Estudiante de Psicología en la Universidad de Guadalajara, el poeta se basó en su experiencia como practicante y voluntario en hospitales y asilos.

 «Me ha tocado la vivencia de reconocer cómo es que algunos pacientes me recordaban y después no sabían mi nombre y, aunque yo no fuera un familiar sí me afectaba muchísimo, porque no podía tener una solución, no podía revertir la memoria o decirles que tomaran este medicamento o esta terapia o rehabilitación.

 «Estaba presente, con sus fa miliares (de los pacientes con alzheimer); creo que (el poemario) sí lo tomé de una experiencia de un hijo con su padre, y uno de los puntos que más le impactaban era que ya no lo recordaba, ni su nombre ni como hijo».

 Para Inventario de la materia blanca, el novel creador decidió hacer una poesía alejada del verso tradicional, con un estilo que define como «hibridez conceptual», que alude al desgaste de la memoria.

 «En los últimos actos hay una dislocación de la sintaxis y se encuentran algunos vacíos que hacen reconocer físicamente cómo es que se está desvaneciendo el lenguaje.

 «El poemario empieza con una dinámica más médica y, después, trata este aspecto lírico-poético que hace que se re conozca la pérdida de identidad».

 La presentación de Inventario de la materia blanca está programada para el domingo 11 de octubre, a las 17:00 horas, en la Feria Internacional del Libro de Monterrey.