Ciudad de México 7 agosto 2026.- La titular de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis Mor, defendió la conversión de la Casa del Poeta Ramón López Velarde en un Centro Generador, figura legal que le permite vender productos como cafés o libros, además de cobrar por los talleres que se impartan, y aseguró que estos recursos autogenerados serían un complemento del presupuesto público que reciba el espacio.
«Calculo que arriba del 95 por ciento del sostenimiento de esta casa es, y será, por recursos fiscales; esto quiere decir. (provenientes) del presupuesto público. Para un espacio que es propiedad de la Ciudad de México, del Gobierno de la Ciudad de México, necesitas todos esos permisos para poder vender un café y un libro. No se puede de otra manera: es la legislación vigente.
«No hay la intención de rentar locales, no hay intención de poner un Starbucks, no hay la intención de comercializar absolutamente nada», zanjó este viernes durante un encuentro con 8 de 11 colectivos convocados para la definición de la nueva etapa del inmueble, cuya gestión fue asumida a partir de este año por la Secretaría de Cultura capitalina, que propuso en un principio eliminar del recinto el nombre López Velarde y extender sus actividades para albergar un cabaret, lo que generó una ola de críticas que llevó a la dependencia a dar un paso atrás.
Mor, también actriz, fundadora de la compañía mexicana de teatro-cabaret Las Reinas Chulas, admitió que ante las polémicas la confianza se rompió.
«Partimos desde ese punto para reconstruirla, haciendo todo lo que esté en nuestras manos para reconstruir, pero asumiendo que la confianza estaba rota.
«Sabemos que buena parte de nuestra propuesta tenía errores graves, y así hemos venido corrigiendo nuestra postura al respecto (…) Hoy iniciamos una siguiente etapa: una etapa que ya no gira alrededor de una discusión sobre el nombre del recinto o sobre su vocación esencial. Esas decisiones han sido asumidas y hoy constituyen el punto de partida de este diálogo.
«Las preguntas que ahora nos convoca son otras: ¿Cómo fortalecemos a la Casa del Poeta para las próximas décadas?¿Cómo logramos que vuelva a ser uno de los grandes referentes culturales de la Ciudad de México?».
El encuentro de este viernes constituye la primera mesa de trabajo -luego de las consultas públicas efectuadas los días 14 y 26 de junio- dedicada a la vocación, misión institucional y principios de programación del recinto.
Mor presentó un documento en el que propuso que la nueva etapa se construya a partir de cinco principios: mantener la poesía como el centro de la identidad y programación; preservar y difundir el legado de López Velarde, quien murió en este inmueble, así como de los acervos bibliográficos de Efraín Huerta y Salvador Novo, en resguardo de la institución. Asimismo, reconocer el trabajo que realizó durante más de tres décadas la comunidad que dio vida al recinto; consolidarlo como un espacio público plural e incluyente, y fortalecer su vinculación con la comunidad literaria, las universidades, los proyectos editoriales independientes, vecinos y otros foros culturales capitalinos.
Entre los principios de la programación propuso la «apertura al diálogo de la poesía con otras disciplinas artísticas y formas contemporáneas de creación, sin diluir la identidad literaria del recinto».
El escritor Edgardo Bermejo, mediador en este proceso, aclaró que el contenido del documento no constituye una decisión definitiva de la Secretaría de Cultura local, «y la idea es que se enriquezca con las propuestas, observaciones y consensos que surjan durante la mesas de trabajo».
«La idea es que de la reunión de hoy podamos tener un documento propositivo, que lo compartamos con ustedes de regreso y que consolidemos un documento único donde ya esté reflejado un acuerdo por consenso.
«Es un proceso abierto, no termina aquí; si otros grupos en este trayecto quieren acercarse, por supuesto que podemos escucharlo», apuntó.
Durante la sesión, Emiliano Escoto, subdirector de Generación -revista cuyo archivo resguarda la Casa del Poeta- se pronunció por la creación de un consejo consultivo deliberativo y ejecutivo para este espacio.
«Que construyamos mecanismos de toma de decisiones colectivas y que esas decisiones colectivas se ejecuten en el funcionamiento del espacio», puntualizó.
César Cortés, representante de la Asociación de Escritores de México, propuso un programa de residencias poéticas, mientras Rocío Montoya, de la Asamblea de las Artes, perfiló un consejo de programación elegido de manera plural, democrática y transparente, con representación de generaciones, estéticas, geografías y lenguas diversas.
Eduardo G. Cruz, de la Sociedad de Amigos del Libro Mexicano, recomendó una curaduría permanente de los acervos, de modo que la biblioteca no funcione como un catálogo pasivo sino con acompañamiento y recomendaciones al público.
Asistieron también, entre otras agrupaciones, Círculo de Poesía, Poetas Independientes, y Poetas por la Paz, así como el Frente Ciudadanos Salvemos la Ciudad.
El Comité de Defensa de la Casa del Poeta Ramón López Velarde, que acusó a Mor de alterar unilateralmente los términos de la convocatoria a esta mesa de trabajo, no estuvo presente; como colectivo, ha sido crítico en la figura del Centro Generador, pues considera que esta figura legal abre la puerta a la explotación comercial.
Como observadores acudieron Eduardo Vázquez, Coordinador del Colegio de San Ildefonso; Patricia Hong, en representación de la Autónoma de la Ciudad de México; Julieta Giménez Cacho, del Consejo de Cultura de la CDMX, y, vía remota, Dulce Muñoz, Directora del Instituto Zacatecano de la Cultura, para velar por que la vocación del poeta jerezano se mantenga.
El próximo encuentro será el 21 de agosto a las 10:30 horas en la sede de la Casa: Alvaro Obregón 37, en la Roma.
