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Agencia Reforma
Teherán, Irán 13 marzo 2026.- Miles de personas salieron ayer a las calles de la capital iraní para manifestarse con motivo del Día de Al-Quds, que el régimen celebra anualmente contra Israel y en medio del conflicto con Estados Unidos.
Los manifestantes corearon «Muerte a Israel» y «Muerte a Estados Unidos», y quemaron la bandera israelí. Una fuerte explosión sacudió una plaza central.
El Gobierno israelí había advertido que atacaría la zona, situada en el centro de la capital iraní. Pero la decisión de seguir adelante con las protestas multitudinaria y la amenaza de Israel ponen de relieve la férrea determinación de ambos bandos, en una guerra que ha sacudido la economía mundial y no muestra indicios de que cesará.
En la capital, las personas marcharon desde 10 lugares diferentes hacia la emblemática plaza Enghelab, en el centro de Teherán, ondeando banderas de Irán y portando fotografías del difunto líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y de su sucesor, Mojtaba Jamenei.
Los manifestantes condenaron los «crímenes» cometidos por Estados Unidos e Israel, expresaron su apoyo a las fuerzas armadas iraníes y juraron lealtad al nuevo líder supremo.
Varios altos funcionarios iraníes también participaron en las manifestaciones en Teherán, entre ellos el Presidente Masoud Pezeshkian, el Secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, el Jefe del poder judicial, Gholamhossein Mohseni-Ejei, así como ministros del Gabinete, entre los que estaba el Canciller Seyed Abbas Araghchi.
La agencia oficial de noticias IRNA informó que zonas del centro de Teherán cercanas al lugar de la manifestación fueron blanco de ataques aéreos estadounidenses e israelíes en los primeros minutos de la concentración, causando la muerte de al menos una persona.
Tras los ataques, Larijani dijo a la prensa que «eran resultado del miedo y la desesperación».
Araghchi afirmó que a pesar de los ataques, millones de personas participaron en las manifestaciones en todo Irán, lo que demuestra «la firme determinación y voluntad de los iraníes de apoyar» al país.
Israel y Estados Unidos han pedido a los iraníes que se levanten y derroquen a sus gobernantes clericales. Muchos iraníes quieren un cambio y algunos celebraron abiertamente la muerte del anterior líder supremo, después de que sus fuerzas mataran a miles de manifestantes antigubernamentales en enero. Sin embargo, no ha habido señales de disidencia organizada mientras el país está bajo ataque.
En ese sentido, los Guardianes de la Revolución iraníes advirtieron ayer que cualquier nueva manifestación contra el poder se enfrentará a una respuesta «más fuerte».
