ENFRENTARÁ CARO QUINTERO JUSTICIA EN EU… 40 AÑOS DESPUÉS

Vicente Flores Hernández                         

Agencia Reforma

Ciudad de México 28 febrero 2025.- Rafael Caro Quintero, hijo de una familia de campesinos y con apenas estudios de primaria, fue uno de los principales responsables de la crisis diplomática más agria que ha confrontado a México y Estados Unidos en casi un siglo.

Otros narcotraficantes han sido más violentos y sanguinarios, más astutos u ostentosos, con más giros ilegales y recursos, pero ningún otro fue una afrenta personal para las agencias estadounidenses como el capo sinaloense.

El asesinato del agente antidrogas Enrique «Kiki» Camarena marcó un punto de inflexión en la relación bilateral y en la logística del crimen organizado para traficar sustancias ilegales hacia ese país.

Caro Quintero, quien fue entregado ayer a Estados Unidos, era reclamado por el homicidio de este agente de la DEA, registrado el 9 de febrero de 1985.

«Caro Quintero estuvo cuatro décadas en la lista de los fugitivos más buscados y hoy podemos decir, con orgullo, que ha llegado a EU, donde se hará justicia», dijo el administrador de la DEA, Derek S. Maltz.

El antecedente

La «Operación Padrino» fue puesta en marcha por la DEA en 1982. Su objetivo: la captura Miguel Ángel Félix Gallardo, líder del Cártel de Guadalajara.

Fue así que la agencia antidrogas le encomendó la misión al líder de la delegación en Guadalajara, Roger Knapp, y en el grupo estaban los agentes James Kuykendall, Víctor Shaggy Wallace, Tony Ayala y «Kiki» Camarena.

El llamado «Jefe de jefes» había encargado a Rafael Caro Quintero la instalación de un centro de acopio para las cosechas de mariguana sin semilla en México. Tenía que estar ubicado cerca de la frontera para trasladarla sin tantos problemas a territorio de Estados Unidos.

El sitio elegido fue «El Búfalo», un rancho localizado cerca de Ciudad Jiménez, Chihuahua, donde los narcotraficantes crearon un complejo agroindustrial de 6 mil hectáreas, mil de ellas sembradas con mariguana.

La madrugada del 7 de noviembre de 1984, elementos del Ejército, la Policía Judicial y DEA entraron a desmantelar el mayor centro de acopio de mariguana del que se tenía registro a nivel mundial, donde había 9 mil toneladas de la hierba. Los líderes del Cártel de Guadalajara identificaron a «Kiki» Camarena como artífice del decomiso.

El crimen

Camarena fue interceptado a unas cuadras del Consulado de Estados Unidos en Guadalajara, la tarde del 7 de febrero de 1985. La versión oficial de la investigación fue que al agente de la DEA lo secuestraron subiéndolo a un automóvil Atlantic.

Los secuestradores lo llevaron a una casa ubicada en Lope de Vega 881, en Jardines del Bosque. Posteriormente, los involucrados en su asesinato lo sacaron del vehículo y le vendaron los ojos.

En el domicilio fue torturado junto con el piloto aviador Alfredo Zavala y en los hechos estuvieron implicados Félix Gallardo, Caro Quintero y Ernesto Fonseca, «Don Neto», considerados como los principales cabecillas del extinto Cártel de Guadalajara.

El secuestro del agente de la DEA implicó una fuerte presión por parte del Gobierno de Estados Unidos hacia las autoridades mexicanas. No fue sino hasta el 5 de marzo de 1985 que aparecieron los cuerpos de Camarena y del piloto en el Rancho El Mareño, en Michoacán.

Caro Quintero

La «Operación Leyenda», llevada a cabo por los agentes de la DEA, alcanzó a Caro Quintero. El capo huyó a Costa Rica para evitar su arresto, pero a inicios de abril de 1985 fue localizado en la residencia «California», en la ciudad de San José. Junto con él fueron detenidos cuatro cómplices.

En el sitio también se encontraba Sara Cosío, sobrina del político Guillermo Cosío Vidaurri. Medios de la época señalaron que Caro Quintero estaba obsesionado con la joven y por eso la había secuestrado; otros aseguraban que tenían una relación sentimental.

El juicio en contra del capo terminó en 2009, con una sentencia firme en su contra: 40 años de prisión por los delitos narcotráfico y por el asesinato de Camarena.

Sin embargo, una carta firmada por una funcionaria de la Embajada de Estados Unidos le abrió la puerta. En el documento, solicitado por la PGR para aclarar las funciones de Camarena, se detallaba que era agente de la DEA acreditado ante el Gobierno de México y con pasaporte oficial, pero se agregó que no tenía título diplomático o consular.

Un tribunal concluyó que la justicia federal no era competente para juzgarlo, pues los delitos de secuestro y homicidio son del fuero común.

El 9 de agosto de 2013, después de 28 años de encierro, el traficante abandonó el penal de Puente Grande, en Jalisco.

Años más tarde, la Suprema Corte de Justicia de la Nación revocó la resolución que le otorgó la libertad y, en cumplimiento, el 22 de enero de 2015 el Segundo Tribunal Unitario Penal de Jalisco ordenó su reaprehensión y ratificó su condena de 40 años de cárcel.

La búsqueda para capturar de nuevo al capo incluyó 12 intentos fallidos, según afirmaron a The Washington Post funcionarios y ex funcionarios de la DEA.

Finalmente, el 15 de julio de 2022, el miembro fundador del Cártel de Guadalajara fue detenido en Choix, Sinaloa, durante un operativo de fuerzas federales.

La Secretaría de Marina (Semar) informó que el líder del narcotráfico fue capturado en un operativo realizado por la Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con personal naval.

Asimismo, aclaró que Quintero se escondía entre matorrales y un elemento canino de la institución fue el que ayudó a encontrarlo.

Tras el operativo, 14 marinos que respaldaron la captura del capo fallecieron y uno resultó herido al caer el helicóptero de la Armada de México en el que viajaban, en Los Mochis.

Caro Quintero, de 72 años, es originario del municipio de Badiraguato, tierra natal de Joaquín «El Chapo» Guzmán, Juan José Esparragoza Moreno, «El Azul», y Ernesto Fonseca Carrillo, «Don Neto».