- Bajo la amenaza de un cierre inminente por parte de la UEFA, el club blanco impone restricciones drásticas a sus seguidores más fieles para el choque contra el Manchester City.
Madrid, España, 11 marzo 2026.- El Santiago Bernabéu vivirá este miércoles uno de los duelos más tensos de la temporada, y no solo por lo que ocurra sobre el césped frente al Manchester City de Pep Guardiola. Se ha filtrado a las redes sociales una instrucción de la dirigencia del Real Madrid, dirigida a los aficionados recurrentes a la Grada Fans RMCF, indicando el veto explícito a la bandera de España y otras enseñas nacionales dentro del sector de animación, que ha encendido la mecha de la indignación entre la masa social madridista.
La medida, calificada de «insólita» por veteranos socios del club, responde a un escenario de máxima presión institucional. Según ha podido confirmar este medio, la UEFA notificó el pasado 6 de marzo una sanción de 15.000 euros y, lo más grave, un apercibimiento de cierre parcial del Fondo Sur. El motivo es la identificación de simbología no autorizada y gestos de carácter ideológico (incluyendo un saludo nazi) en un encuentro previo de la competición continental.
Ante el riesgo de que el estadio presente sectores vacíos en las fases decisivas de la Champions, la directiva blanca ha decidido aplicar una política de «riesgo cero».
Instrucciones bajo lupa
El comunicado enviado por la peña ‘Veteranos’, liderada por el histórico José Luis Ochaíta, no deja lugar a dudas sobre la severidad de las órdenes recibidas desde las oficinas de Concha Espina:
«El Club nos ha transmitido y recordado las normas de comportamiento ya que la Grada va a estar mirada con lupa… no se pueden llevar banderas de España, Cuba, Polonia o Mongolia… solo banderas del Real Madrid».
La inclusión de países aparentemente aleatorios como Mongolia o Polonia busca, según fuentes cercanas al club, evitar cualquier resquicio legal que la UEFA pueda interpretar como una proclamación política o nacionalista, algo estrictamente prohibido en el reglamento disciplinario del organismo europeo.
Rebelión en las redes
La filtración de estas instrucciones ha provocado un «efecto bumerán». En plataformas como X (antes Twitter) y TikTok, miles de aficionados ajenos a la grada de animación están organizando una respuesta masiva. Bajo consignas de soberanía y orgullo, se ha instado a los asistentes de las zonas de tribuna y laterales —donde el club no tiene un control tan directo sobre el material de animación— a acudir con enseñas rojigualdas para desafiar la que consideran una «claudicación ante el globalismo de la UEFA».
El ambiente para recibir al City de Guardiola será, por tanto, un polvorín de doble filo, el apoyo incondicional al equipo y la protesta silenciosa contra una normativa que, para muchos, ha cruzado la línea de lo deportivo para entrar en la censura de la identidad.
