TEXTILEROS DE OCCIDENTE ESPERAN PAGOS DE MUNDIAL EN 2026

Guadalajara, Jalisco 30 junio 2026. -El Mundial de Futbol quedó a deber a la industria textil de Occidente: aunque antes de que arrancara el torneo la cadena textil-confección registró una buena dinámica de suministros y pedidos ligados al evento, durante el Mundial el mes de junio se ha comportado muy por debajo de las expectativas que tenían los empresarios del sector.

 «Respecto del Mundial, fue muy bueno previo a ello. Se suministraron muchas cosas, hubo muchos pedidos», explica Emilio Charbel Gutiérrez Haro, Presidente de la Cámara Textil de Occidente, al reconocer que el impulso inicial no se mantuvo conforme avanzó la justa deportiva.

 La industria calculaba un aumento de entre 10 y 20 por ciento en ventas derivadas del torneo, pero el balance preliminar muestra que el crecimiento apenas llegó a la mitad de esa meta y que la actividad de junio resultó más lenta de lo habitual para el sector.

 «Esperábamos en el Mundial un 10 por ciento de incremento en ventas, 20 por ciento. Yo creo que se cubren 5 por ciento», admitió el dirigente, quien subraya que el comportamiento del mercado ha estado lejos del «boom» que muchos fabricantes anticipaban.

 A nivel de comercio exterior, la cadena textil-confección llega a la mitad del año con un déficit que refleja los retos del sector. Según las cifras aportadas por el Presidente, entre enero y marzo de 2026, las importaciones de textiles y confecciones sumaron 3 mil 425 millones de dólares, con 581 millones solo en marzo, mientras que las exportaciones del mismo periodo alcanzaron mil 914 millones de dólares, con 130 millones en marzo, lo que se traduce en un saldo comercial negativo de alrededor de mil 511 millones de dólares y un balance todavía desfavorable para la industria mexicana.

 «La cámara va bien, va creciendo ya tenemos nuevos afiliados, estamos retomando y volviendo a posicionar la cámara», señaló Charbel, al destacar que recientemente se afiliaron alrededor de siete nuevas empresas y se trabaja en sumar más socios en los estados que integran la organización.

 El dirigente describió que el ambiente mundialista también se refleja en la operación diaria de las fábricas: el público destina más recursos a partidos, restaurantes y eventos, y en algunos casos incluso se registran ausencias laborales posteriores a los encuentros de la selección mexicana.

 «Su prioridad no es gastar en textiles, su prioridad está en otras cosas, los partidos, ir a restaurantes, eventos, incluso los trabajadores: juegan México y al día siguiente faltan algunos», comentó sobre el impacto que ha tenido la Copa del Mundo en el consumo y en la dinámica de las empresas.

 Frente a este desempeño inferior al esperado, la apuesta del sector se desplaza ahora a la segunda mitad del año, con el regreso a clases como principal motor para recuperar ventas.

Para buena parte de los afiliados, agosto es tradicionalmente el mes más fuerte por la demanda de uniformes, mochilas y prendas escolares, lo que puede ayudar a compensar la desaceleración de junio.

 «Agosto, para algunos afiliados, es muy buena, ya que viene el regreso a clases, la gente compra uniformes, mochilas», explicó el Presidente, quien estima que la industria podría crecer «al mínimo un 10 por ciento respecto de este ciclo escolar» si la temporada se comporta conforme a lo previsto.

 Además del efecto escolar, la cámara confía en que, una vez concluido el Mundial, la afición mantenga vivo el gusto por jugar futbol y se incremente la compra de textiles deportivos -uniformes, calcetas, casacas- que beneficien indirectamente a las empresas de la región.

 «La gente quiere jugar más futbol y eso también incrementa la compra de textiles, de uniformes, de calcetas, de todo ese tipo de cosas al final de cuentas indirectamente benefician a la industria textil», apuntó Charbel.

 En el frente externo, la industria sigue con atención la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que incluye reglas de origen estrictas para el sector textil bajo el esquema de «hilado en adelante» y cuya sola renegociación ha generado cautela entre los compradores norteamericanos.

 «La industria textil tiene las reglas de origen más fuertes, que es del yarn forward, y la información que nos hacen llegar es que no se va a mover el tema textil», explica el dirigente, aunque advierte que la especulación en torno al tratado «ha frenado un poco» las nuevas compras de empresas de Estados Unidos y Canadá hasta conocer el resultado de la revisión.

 Con ese telón de fondo, la Cámara Textil de Occidente espera que el regreso a clases, una posible mayor demanda de textiles deportivos y la definición del T-MEC permitan que el segundo semestre sea mejor que el primero.

 «Esperemos que cerremos bien el año esperamos que la segunda mitad del año sea muy buena», concluyó.