- Portugal tropieza ante una defensa de acero
El debut de Portugal en el Mundial 2026 tuvo un inicio prometedor: al minuto seis, João Neves marcaba el camino con un certero cabezazo. Sin embargo, lo que parecía ser una victoria cómoda se transformó en un ejercicio de frustración. Tras el gol, los lusos bajaron el ritmo y mostraron una preocupante falta de profundidad, dejando a un aislado Cristiano Ronaldo sin balones de peligro, pese a dominar el 60% de la posesión.
El despliegue técnico de estrellas como Vitinha, Bruno Fernandes y Bernardo Silva se diluyó ante una RD Congo que, lejos de ser la víctima prevista, exhibió una disciplina táctica impecable y una solidaridad defensiva admirable. El equipo africano supo sufrir, ordenarse y limitar los daños con autoridad.
Para Portugal, el 1-1 es un llamado de atención. Cuando pudieron, no quisieron; y cuando quisieron, ya no pudieron. En este Mundial, el favoritismo se gana en el campo, no en la previa.
