Chihuahua, Chih. 8 junio 2026 — Los Osos de Monterrey volvieron a quedarse a la orilla del campeonato de la Liga de Fútbol Americano Profesional (LFA) tras caer 24-12 ante los Caudillos de Chihuahua. El encuentro, correspondiente a la novena edición del Tazón México y celebrado en el Estadio Olímpico de la UACH, consolidó a la escuadra chihuahuense como la dinastía más exitosa del circuito nacional.
Para el conjunto regiomontano, este resultado representa su segundo revés consecutivo en el partido por el campeonato, emulando la derrota sufrida en 2025 ante los Mexicas de la Ciudad de México. Aunque la franquicia del norte probó las mieles del triunfo en 2022 bajo la identidad de Fundidores, la corona de este año ratificó el dominio de Caudillos, escuadra que sumó su tercer gallardete histórico tras el bicampeonato obtenido en las temporadas 2023 y 2024.
De la paridad inicial al despegue chihuahuense
El duelo de estrategias cumplió con las expectativas de la temporada regular, donde Chihuahua (6-1) y Monterrey (5-2) avanzaron como los dos mejores sembrados de la liga. Durante la primera mitad del encuentro, las defensivas impusieron las condiciones sobre el emparrillado, limitando los daños a un duelo de pateadores. La pizarra se fue al descanso con un cerrado 9-3 en favor de los locales, producto de cuatro goles de campo combinados.
La balanza comenzó a inclinarse de forma definitiva en el tercer cuarto. El mariscal de campo de Caudillos, Jeremy Johnson, rompió el cerco defensivo al conectar un pase con Keyon Lesane para firmar el primer touchdown de la tarde, lo que estiró la ventaja local a un 16-3.
Errores costosos que sellaron el campeonato
El golpe definitivo para las aspiraciones regiomontanas llegó de la mano de un error entregado. En su afán por acortar la distancia en el marcador, la ofensiva de los Osos soltó el ovoide en territorio comprometido; el liniero defensivo De’Shawn McNary Jr. recuperó el balón suelto para la causa de Chihuahua. Esta jugada derivó en una nueva serie ofensiva que culminó en anotación y una conversión de dos puntos por parte de los Caudillos, sentenciando el juego con un contundente 24-3.
Hacia el último periodo, los Osos de Monterrey mostraron una ligera reacción de orgullo a través de una anotación por tierra de Axel Montini. Sin embargo, el esfuerzo resultó tardío ante el reloj de juego y la sólida estructura de la defensiva local, sellando el tricampeonato para Chihuahua y extendiendo la sequía de la Sultana del Norte en el fútbol americano profesional.
