BAJO EL SIGNO DE SATURNO: CUANDO EL ARTE CONSULTA A LAS ESTRELLAS

En distintos momentos de la historia, el arte ha buscado respuestas en territorios que se encuentran más allá de la razón inmediata: en los símbolos, en los sueños, en las estrellas. Esa relación entre creación artística y las antiguas prácticas de interpretación del destino es el eje de Bajo el signo de Saturno. Adivinación en el arte, exposición que llegará al Museo de Arte e Historia de Guanajuato este 19 de marzo con permanencia hasta el 2 de agosto.

La muestra, presentada en la Sala Luis García Guerrero, reúne casi 200 piezas: pintura, dibujo, grabado, fotografía, escultura, obra textil y documentos gráficos, y propone una mirada poco habitual a la historia del arte: aquella que reconoce la influencia de tradiciones esotéricas y prácticas adivinatorias en la imaginación visual de distintas épocas.

La exposición forma parte del programa de itinerancias del Museo Nacional de Arte (MUNAL), iniciativa que busca acercar el patrimonio artístico a públicos de distintas regiones del país. En León, la muestra se presenta gracias a la colaboración entre la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), la Secretaría de Cultura de Guanajuato y el Museo de Arte e Historia de Guanajuato.

El proyecto curatorial, desarrollado por David Caliz, parte de un elemento singular: la carta astral del escritor y poeta francés Jean Schuster, donada por André Breton, figura central del surrealismo. Este documento funciona como un punto de partida simbólico para explorar cómo las visiones esotéricas, los sistemas de interpretación del destino y las cosmologías alternativas influyeron en la producción artística entre finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

A partir de esta premisa, la exposición propone un recorrido dividido en cuatro núcleos temáticos, cada uno dedicado a explorar distintas formas de relación entre arte, misterio y conocimiento.

El primero, “Nigromancia. Invocar a los muertos”, se adentra en las representaciones del espiritismo y su impacto cultural en México, una corriente que despertó gran fascinación entre artistas e intelectuales. El segundo apartado, “Clarividencia”, recorre visualmente prácticas como la cartomancia y la quiromancia, donde la lectura del tarot o de la mano aparece como una forma simbólica de interpretar la identidad y el destino.

El tercer núcleo, “Astrología. Consultar las estrellas”, se relaciona con los cambios en la visión del universo derivados de la revolución copernicana y con la persistente idea de que los cuerpos celestes influyen en la vida humana. Finalmente, “Terror cósmico. La incertidumbre del futuro” abre una reflexión sobre la posición del ser humano frente a la vastedad del universo, planteando al arte como un espacio desde el cual imaginar otras posibilidades de existencia.

La llegada de esta exposición al Museo de Arte e Historia de Guanajuato amplía el diálogo entre el patrimonio artístico y los públicos del Bajío, al tiempo que invita a reconsiderar la historia del arte desde perspectivas donde ciencia, mito y simbolismo conviven.

Además de su oferta cultural, el estado de Guanajuato se ha consolidado como uno de los destinos más completos del país. Sus ciudades cuentan con infraestructura turística de calidad, conectividad carretera y una amplia oferta de servicios que permiten a los visitantes recorrer museos, zonas históricas, rutas gastronómicas y espacios culturales con comodidad y confianza. La hospitalidad de sus habitantes, la organización de sus eventos culturales y la constante actividad artística convierten al estado en un lugar ideal para disfrutar del arte y la cultura en un entorno agradable y seguro.

Bajo el signo de Saturno. Adivinación en el arte, invita a recorrer un territorio donde la creación estética se entrelaza con antiguas formas de conocimiento simbólico. A través de estas obras emerge una historia cultural en la que astrología, espiritismo y otras prácticas interpretativas alimentaron la imaginación de diversos artistas. El resultado es un diálogo que revela cómo la producción artística también ha servido para explorar las grandes incógnitas sobre el porvenir, el universo y la experiencia humana.