Ciudad de México 7 octubre 2026.- La fragilidad de México para garantizar el abasto de gas quedó al descubierto.
Estados Unidos notificó a México que dejaría de enviar alrededor de 20 por ciento del gas natural que el País recibe por gasoductos, y el Gobierno mexicano reconoció que carece de infraestructura para almacenar ese combustible.
Ayer, durante la conferencia mañanera, el director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), Cuitláhuac García, informó que el aviso se recibió hace una semana.
El ex Gobernador morenista de Veracruz y actual titular de Cenegas calificó la situación como «crítica» y estimó que, ante un corte total de las importaciones, México tendría capacidad para enfrentar la contingencia solo por tres días mediante el gas disponible en la red y otras maniobras operativas.
«Hace una semana hubo una situación crítica en Estados Unidos, avisaron que iban a dejar de enviar alrededor de la quinta parte de lo que en los gasoductos nacionales tomamos de gas natural de importación y era un golpe fuerte», reconoció Cuitláhuac García, maestro de bachillerato de profesión.
«No tenemos almacenamiento, pero a través de estas estrategias podemos solventar y por lo tanto podríamos tener hasta tres días si hubiese algún corte de este gas natural de importación», aceptó García.
Explicó que el sistema nacional dispone de alrededor de 21 mil kilómetros de gasoductos y que una de las alternativas ante una emergencia consiste en recurrir al combustible que permanece dentro de esa infraestructura.
La Presidenta Claudia Sheinbaum admitió que México importa de Estados Unidos alrededor de 75 por ciento del gas natural que consume.
A esa dependencia se suma el peso del combustible en el sistema eléctrico.
Cuitláhuac García estimó que entre 60 y 62 por ciento de la generación de electricidad del País utiliza gas natural.
La Secretaria de Energía, Luz Elena González, ubicó también el consumo del sector eléctrico en alrededor de 60 por ciento del gas natural utilizado en México y sostuvo que la ampliación de la infraestructura de transporte es necesaria para sostener la nueva capacidad de generación.
