Ciudad de México 22 agosto 2026.- Rosalía convirtió anoche el Palacio de los Deportes en una suerte de museo vivo con una liturgia contemporánea dividida en cuatro actos, donde la música, el performance y las referencias artísticas marcaron el inicio de su LUX Tour en la CDMX.
A las 20:40 horas, los músicos de su orquesta caminaron hacia sus posiciones. Cuatro minutos después comenzó una obertura, mientras la cantante apareció al interior de una caja blanca, colocada al centro del escenario. Como si se tratara de una muñeca o una pieza de exhibición, varios hombres se acercaron para abrirla y revelar a la artista ante el público.
Ahí estaba la cantante. Portando una blusa blanca, cinturilla negra, un tutú, medias negras y sus puntas de ballet durante la interpretación de «Sexo, Violencia y Llantas» y «Reliquia».
«Muchas gracias, México», dijo llevándose la mano al pecho como si intentara tocarse el corazón.
«Mil gracias, de corazón», agregó con la voz entrecortada por la emoción, mientras los 16 mil 500 asistentes, según Ocesa, respondían con un ensordecedor coro de: «¡Rosalía, Rosalía, Rosalía!».
«Bienvenidos al Lux Tour. Sabías que vengo de lejos. Venir desde Cataluña, Barcelona, de donde yo soy, que es muy lejos, y encontrarme con tanto cariño aquí en México es algo que nunca voy a dejar de agradecer. Siempre me siento tan apapachada», agradeció.
La cantautora dedicó «Mio Cristo Piange Diamanti» especialmente a su público mexicano, destacando el apoyo que le ha brindado a lo largo de su carrera.
Para el segundo acto con «Berghain» cambió de outfit con un vestido negro entallado con cola de pato y botas rojas largas para recordar su era de Motomami.
«Venga, mis chilangos y chilangas. No todo es para llorar, también habéis venido para mover ese pinche culazo», dijo antes de «SAOKO».
Durante «De Madrugá», los fans seleccionados por su equipo previamente subieron al escenario para convertirse en parte del tercer acto como espectadores en su interpretación de «Can’t Take My Eyes Off You» mientras ella se transforma en una obra de arte haciendo alusión a la Mona Lisa, de Leonardo Da Vinci.
Para el intermezzo, Rosalía bajó del escenario para caminar entre sus seguidores y cederles el micrófono con «Dios es un Stalker», y llegar a la orquesta con «La Rumba del Perdón».
En el cuarto acto interpretó «Bizcochito» y «Despechá», y durante todo su concierto proyectó las letras de todos sus temas.
CONFESIONARIO A LA MEXICANA
Kenia Os estuvo en el confesionario, un segmento donde Rosalía invita a estrellas, y dijo que alguna vez anduvo con un cantante que le pidió un tiempo de 10 días, pero empezó a salir con otra mujer y, a las tres semanas comenzaron una relación.
«Ninguna de mis relaciones ha funcionado porque soy una mujer que pongo límites y digo lo que no me gusta. Vamos a hablar de un cacas», bromeó la mexicana.
La intérprete de «Malas Decisiones» aseguró que ella tendría un tour por Estados Unidos y empezó a notarlo sospechoso.
«Él etiqueta a una mujer en oculto. ¿Cómo me di cuenta? Tengo muchas amigas y muchos gays», aseguró Kenia Os, quien lo confrontó y él lo negó.
«Ojo de loca no se equivoca y cuando te dicen que no es ella, si es ella. A la mierda el cacas», sentenció la sinaloense.
«Tu pecado es creerles cuando te dicen es solamente una amiga», le respondió Rosalía, quien después brindó con un shot de tequila.
Sasha Sokol, también se hizo presente en el concierto con un atuendo compuesto por chamarra de piel, minifalda y botas negras largas de tacón. Llegó al recinto escoltada por sus guardaespaldas para gozar el show desde uno de los palcos privados.
Rosalía también se presentará los días mañana, el 26, 28 y 29 de agosto en el Domo de Cobre.
