Ciudad de México 18 agosto 2026.- La incapacidad de Pemex para abastecer de etano a Braskem Idesa (Bidesa) la mandó a la bancarrota.
La empresa petroquímica se quedó sin su principal materia prima que le habían ofrecido y ayer formalizó su quiebra financiera ante una Corte de Bancarrotas de Houston para ejecutar un plan de reorganización.
Resultado de la asociación entre la brasileña Braskem y la mexicana Idesa, la firma construyó el complejo Etileno XXI cerca de Coatzacoalcos durante el sexenio de Felipe Calderón. En 2009, Pemex se comprometió a surtir durante veinte años 66 mil barriles diarios de etano, la materia prima indispensable para la producción de polietileno.
Ese compromiso no se cumplió. Las entregas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador cayeron a 29 mil en 2024, y el año pasado, Pemex apenas surtió 17 mil barriles diarios.
«Pemex es la fuente más eficiente de etano, por costo, a la que tiene acceso Bidesa. Sin embargo, debido a una combinación de factores, incluida el declive en la producción de gas natural en México en años recientes, Pemex no pudo entregar el volumen diario contratado, lo que limitó la capacidad de la compañía para operar a plena capacidad», explica la solicitud de protección ante la Corte.
Para Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, los argumentos de Braskem Idesa en EU coloca a Pemex en el centro del deterioro financiero que llevó a la compañía a la insolvencia.
«Para Pemex, el Capítulo 11 implica una exposición directa como proveedor crítico (de etano). Aunque no es acreedor financiero, sí aparece como un actor cuya incapacidad para cumplir los volúmenes pactados contribuyó al deterioro económico de Braskem Idesa. Esto abre la puerta a reclamos, arbitrajes o renegociaciones contractuales», expuso Pech.
