Agencia Reforma
Ciudad de México 17 agosto 2026.- En una carta dirigida a Mikel Arriola, el futbolista Diego de Buen busca concientizar al comisionado de la FMF sobre la importancia del ascenso para el desarrollo de los futbolistas mexicanos.
El mediocampista es primo de Ricardo de Buen (uno de los más reconocidos abogados en derecho deportivo) y milita en el Atlético Morelia de la Liga de Expansión.
«Usted (Mikel Arriola) afirmó recientemente que considera la Liga de Expansión una ‘Liga de desarrollo’. Por eso queremos hacerle una pregunta: ¿puede existir verdadera formación sin competencia?
«Andrés Lillini, director de Selecciones Nacionales menores de la propia Federación y uno de los responsables de esos resultados que hoy celebramos acaba de defender públicamente la importancia del ascenso y el descenso. Según explicó, competir por ascender o evitar un descenso te somete a presión, te obliga a jugar Finales y ‘te hace una piel más gruesa'», expresó.
El comunicado tiene una imprecisión ya que alude a las frases dichas por Mikel Arriola, pero en su título se dirige erróneamente al presidente de la FMF que en este caso es Ivar Sisniega, cuando el destinatario debió ser el Comisionado.
«Entonces, señor presidente, existe una contradicción difícil de ignorar. Por un lado, se presume el trabajo de quienes forman a nuestros jóvenes; por otro, cuando uno de los máximos responsables de esa formación explica que el ascenso y el descenso también forman futbolistas, ¿por qué no escucharlo?
«Si realmente queremos que la Liga de Expansión sea una Liga de desarrollo, déjennos desarrollarnos. Déjennos competir bajo presión, jugar partidos donde exista algo qué ganar y algo que perder, aprender a ascender y soportar la presión de un descenso, porque eso también es formación», comentó.
El comunicado cuenta con el respaldo de los clubes La Paz, Leones Negros, Mineros de Zacatecas, Atlético Morelia, Cancún, Venados FC y Universidad Michoacana.
«Señor presidente, usted pidió que se reconocieran las cosas cuando se hacen bien. Lo hacemos. Ahora le pedimos reciprocidad. Escuche a los entrenadores, a los clubes, a las aficiones y, sobre todo, escuche a los futbolistas. Porque formar es competir, ganar, perder, soportar presión y levantarse.
«Y formar también es permitir que quien se lo gane en la cancha pueda dar el siguiente paso. Sin competencia no hay desarrollo completo. Sin mérito no hay recompensa. Y sin un lugar al que ascender, la formación pierde parte de su sentido», externa.
