TOM HOLLAND ENAMORA CON SUS CONFESIONES SOBRE LOS SECRETOS DE BELLEZA CON ZENDAYA

El protagonista de Spider-Man confesó que no gasta ni un peso en su rutina de belleza porque prefiere saquear los costosos productos que compra su pareja.

¡Agárrense, comadres! Resulta que hasta a los superhéroes más cotizados y millonarios de Hollywood les encanta ahorrarse unos buenos billetes. Y es que nuestro queridísimo Tom Holland acaba de soltar la sopa sobre su mañanera rutina de belleza, dejándonos a todos con el ojo cuadrado al confesar que su gran secreto para lucir un cutis de porcelana no es otro que robarle los productos a su amada Zendaya.

Durante una reciente entrevista en la que andaba de muy buen humor, el protagonista de Marvel se sinceró con su público y reconoció que él no tiene la más remota idea de qué cosas se embarra en la cara. El actor aseguró que es su talentosa esposa quien se encarga de surtir el baño con cuanta maravilla dermatológica encuentra, y él nomás estira la mano para untarse lo que vea.

Según el mismísimo Tom, cuando anda de gira de medios o sudando la gota gorda en el set de grabación, las maquillistas profesionales son las que le dejan la piel de impacto. Pero cuando está de flojo en la comodidad de su hogar, su rutina empieza con un simple chorrito de agua de la llave, y de ahí se pasa directamente a asaltar los estantes de Zendaya sin ningún tipo de remordimiento.

¡Y vaya que le sale barato el chistecito al gorroncito de Hollywood! El histrión confesó, atacado de la risa, que ni siquiera se toma la molestia de leer las marcas de los frasquitos, pero sospecha fuertemente que se está embarrando cientos de dólares puros en la cara. «Probablemente son mucho más caras de lo que yo imaginaba y seguro me estoy poniendo demasiada», ventaneó el británico.

Eso sí, aunque ande de encajoso vaciando los cosméticos ajenos, dejó muy en claro que hay dos tesoros que jamás le pueden faltar: una buena crema hidratante para no parecer cartón y su infalible protector solar. Fuera de eso, el muchacho no se complica la existencia y prefiere que su mujer sea la verdadera experta en el tan famoso negocio del «skincare».

Y vaya que estamos hablando de una experta con mayúsculas, pues este divertido chisme salió a la luz justo cuando la actriz de «Euphoria» anda cobrando cheques jugosos. La estrella juvenil acaba de ser anunciada con bombo y platillo como la nueva embajadora global de Prada Beauty, siendo el codiciado rostro de su fragancia Paradoxe.