“IRMA NO MURIÓ DE UN INFARTO. MURIÓ DE TERROR”
La Columna Por Fanny Yépez Irma no fue una estadística más. Era madre, trabajadora, taxista, mujer. Y fue víctima de una violencia tan brutal que su cuerpo no resistió. Murió de un infarto, sí, pero no de uno espontáneo. Fue un infarto provocado por el secuestro, por la violencia física y psicológica, por el miedo…
